Hasday Ibn Abraham Crescas (1340-1412) fue un hombre prototipo de su tiempo. Nacido en Barcelona de estirpe rabínica, se trasladó en 1387 a Zaragoza, donde elaboró el fuste de su reflexión filosófica y desarrolló cargos públicos. Ostentó el rabinado mayor y la fudicatura contra los "malasines" o delatores judíos en Aragón.
Discípulo de Nissim Gerundí y profundo humanista, influyó en Giordano Bruno o Pico della Mirándola. Gozó del favor de Juan I, tras caer en desgracia por ser acusado de conspirar contra Pedro IV.
Crescas intervino decisivamente en la reconstrucción material de las aljamas aragonesas tras las alteraciones de 1931. Se erigió en el centro motor cuando los disturbios llegaron a su apogeo. Acompañado del diplomático Francesch de Aranda, en agosto de ese año recorrió las distints colectividades judías para infundir ánimo, obtener fondos con los que pagar una leva armada y mandar una legación negociadora a la corte papal. La narración de aquellos hechos quedó plasmada en su Carta a las comunidades de Avignon. A esta epístola siguieron algunas obras polémicas como el Tratado de la refutación de los dogmas cristianos.
Es autor de una de las síntesis teológico-filosóficas más sólidas (voluntarismo) y originales, sólo comparable a la construcción maimonediana (intelectualismo). En su obra maestra, La luz del Señor, escrita en 1410, defiende que la aproximación del hombre a lo divino no se efectúa a través del conocimiento racional sino mediante los mandamientos de Dios.
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lunes, 29 de septiembre de 2014
jueves, 14 de agosto de 2014
Musa ibn Musa
De entre todos los musulmanes de la Marca Superior de al-Andalus, quizá sea Musa ibn Musa, descendiente de muladíes (cristianos convertidos al islam) el más significativo.
Musa ibn Musa es el personaje más importante de la poderosa familia de los Banu Qasi, herederos de un tal Casius, gran propietario de tierras de la zona de Ejea y Borja en los últimos tiempos del dominio godo y que se convirtió rápidamente al Islam conservando todas sus propiedades.
Nació hacia el año 800 y murió en el 862. Hijo de la navarra Onneca, hija del Jimeno de Pamplona (fundador de la dinastía que gobernó el reino de Pamplona durante un siglo) y de Musa ibn Fortún, principal representante de la familia Banu Qasi.
Reunía la herencia de las dos familias más poderosas, una cristiana y otra musulmana, de los territorios ubicados entre el Ebro y Pamplona. Para fortalecer este pacto entre los Banu Qasi y los pamploneses, se casó con Assona, hija del rey Iñigo Arista de Pamplona y hermana del futuro rey García Iñiguez. De este matrimonio tuvo cuatro hijos (Lubb, Mutarrif, Fortún e Isma´il) y una hija (Oria).
Pronto adquirió una gran relevancia y fue nombrado gobernador de Tudela, una de las ciudades más importantes de la Marca Superior. Su carácter indomable y rebelde provocó en algunas ocasiones la ruptura con el poder de los emires cordobeses, lo que no impidió que fuera confirmado en su cargo varias veces.
Fue un gran caudillo militar y alcanzó un poder y una fama enormes. Llegó a convertirse en una verdadera leyenda para los musulmanes españoles, hasta tal punto que fue llamado "el tercer rey de España".
Muerto en una campaña en Guadalajara en el año 862, su fama creció aún más fomentada por el prestigio de sus hijos, que extendieron el poder de los Banu Qasi hasta dominar buena parte de la Marca Superior y craron en sus dominios un verdadero estado autónomo.
Musa ibn Musa es el personaje más importante de la poderosa familia de los Banu Qasi, herederos de un tal Casius, gran propietario de tierras de la zona de Ejea y Borja en los últimos tiempos del dominio godo y que se convirtió rápidamente al Islam conservando todas sus propiedades.
Nació hacia el año 800 y murió en el 862. Hijo de la navarra Onneca, hija del Jimeno de Pamplona (fundador de la dinastía que gobernó el reino de Pamplona durante un siglo) y de Musa ibn Fortún, principal representante de la familia Banu Qasi.
Reunía la herencia de las dos familias más poderosas, una cristiana y otra musulmana, de los territorios ubicados entre el Ebro y Pamplona. Para fortalecer este pacto entre los Banu Qasi y los pamploneses, se casó con Assona, hija del rey Iñigo Arista de Pamplona y hermana del futuro rey García Iñiguez. De este matrimonio tuvo cuatro hijos (Lubb, Mutarrif, Fortún e Isma´il) y una hija (Oria).
Pronto adquirió una gran relevancia y fue nombrado gobernador de Tudela, una de las ciudades más importantes de la Marca Superior. Su carácter indomable y rebelde provocó en algunas ocasiones la ruptura con el poder de los emires cordobeses, lo que no impidió que fuera confirmado en su cargo varias veces.
Fue un gran caudillo militar y alcanzó un poder y una fama enormes. Llegó a convertirse en una verdadera leyenda para los musulmanes españoles, hasta tal punto que fue llamado "el tercer rey de España".
Muerto en una campaña en Guadalajara en el año 862, su fama creció aún más fomentada por el prestigio de sus hijos, que extendieron el poder de los Banu Qasi hasta dominar buena parte de la Marca Superior y craron en sus dominios un verdadero estado autónomo.
martes, 29 de julio de 2014
San Braulio, el obispo de Zaragoza
Braulio (631-651) fue la personalidad más eminente en el panorama político, religioso y cultural de la Zaragoza visigoda.
Pertenecía a una poderosa familia hispanoromana. Hasta el siglo XVIII su poyección histórica no excedía los límites aragoneses ni los niveles de importancia que se podían reconocer a un obispo local canonizado en el siglo XIII.
El descubrimiento de su Epistolario en los archivos de la catedral de León reveló su verdadera significación, no sólo por el contenido de la correspondencia, sino también por los destinatarios de las cartas, entre los que se incluían reyes. En el plano político-religioso, fue consejero en asuntos internos del reino de los monarcas Chindasvinto y Recesvinto. Este último llegó a encomendarle la corrección de su "Liber ludicum" o código legal. Influyó en la silla episcopal toledana, a la que se había elevado uno de sus discípulos, Eugenio. Intervino activamente en la reuniones episcopales de esta ciudad, e incluso es probable que redactara los cánones del VI Concilio de Toledo. FUe elegido por los padres de esta asamblea para dirigirse a Honorio I, obispo de Roma, en defensa del celo ortodoxo de los prelados hispanos.
Braulio escribió varios opúsculos, entre los que sobresale su "Vida de San Emiliano", pero su verdadera aportación a la historia de la cultura deriva de la intensa vida intelectual que desarrollo la ciudad bajo su égida, con centro en la biblioteca episcopal que quizá llegó a contar con más de 4510 volúmenes.
Braulio promovió una labor sin igual para reunir y copora los principales textos en saber antiguo que aproximan las tareas desarrolladas en el "scriptorium" episcopal a las del trabajo de crítica y edición. El legado cultural visigodo depende sin duda de la contribución de Braulio.
Pertenecía a una poderosa familia hispanoromana. Hasta el siglo XVIII su poyección histórica no excedía los límites aragoneses ni los niveles de importancia que se podían reconocer a un obispo local canonizado en el siglo XIII.
El descubrimiento de su Epistolario en los archivos de la catedral de León reveló su verdadera significación, no sólo por el contenido de la correspondencia, sino también por los destinatarios de las cartas, entre los que se incluían reyes. En el plano político-religioso, fue consejero en asuntos internos del reino de los monarcas Chindasvinto y Recesvinto. Este último llegó a encomendarle la corrección de su "Liber ludicum" o código legal. Influyó en la silla episcopal toledana, a la que se había elevado uno de sus discípulos, Eugenio. Intervino activamente en la reuniones episcopales de esta ciudad, e incluso es probable que redactara los cánones del VI Concilio de Toledo. FUe elegido por los padres de esta asamblea para dirigirse a Honorio I, obispo de Roma, en defensa del celo ortodoxo de los prelados hispanos.
Braulio escribió varios opúsculos, entre los que sobresale su "Vida de San Emiliano", pero su verdadera aportación a la historia de la cultura deriva de la intensa vida intelectual que desarrollo la ciudad bajo su égida, con centro en la biblioteca episcopal que quizá llegó a contar con más de 4510 volúmenes.
Braulio promovió una labor sin igual para reunir y copora los principales textos en saber antiguo que aproximan las tareas desarrolladas en el "scriptorium" episcopal a las del trabajo de crítica y edición. El legado cultural visigodo depende sin duda de la contribución de Braulio.
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